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**Los costos de los alimentos siguen altos: 34% de los canadienses se endeudan para comprar comida**

Los canadienses se enfrentan a costos de abarrotes persistentemente altos, lo que obliga al 34% de los hogares a recurrir a sus ahorros o endeudarse para poder costear los alimentos, mientras que muchos están cambiando a opciones más económicas y menos nutritivas.

23 de marzo de 20264 min de lectura

El costo de los alimentos se mantiene alto: 34% de los canadienses se endeudan para comprar comida

El impacto clave: Los precios de los alimentos siguen tan altos que más de un tercio de los canadienses están pidiendo dinero prestado o recurriendo a sus ahorros simplemente para comer. Si siente que su sueldo no rinde tanto en el supermercado, no está solo. La alimentación es ahora la principal preocupación financiera de los hogares canadienses, superando a la vivienda y los costos energéticos.

Las cifras detrás de la crisis

Una nueva encuesta a más de 3.000 canenses confirma que la asequibilidad de los alimentos es la preocupación financiera número uno para las familias.

  • Gasto principal: El 81% de los canadienses afirma que la alimentación ha sido su mayor gasto en el último año.
  • Deuda y ahorros: El 34% de los hogares declara haber retirado dinero de sus ahorros o haber contraído deudas específicamente para pagar la compra.
  • Tasa de inflación: Aunque la inflación de los alimentos descendió ligeramente al 5,4% en febrero, los precios no están bajando. Simplemente están subiendo un poco más lento que antes.

Cómo están cambiando los hábitos de compraLos canadienses se ven obligados a cambiar la forma en que hacen compras para hacer frente a estos precios sostenidamente altos.

  • Búsqueda de ofertas: Casi la mitad (44,4%) de los canadienses está buscando activamente rebajas para llegar a fin de mes.
  • Cambio de tienda: Aproximadamente el 23% está cambiando a tiendas más baratas o utilizando más cupones.
  • Cambios en la dieta: El cambio más preocupante es la nutrición. El 15,4% de las personas está comprando menos carne y productos frescos. En su lugar, están optando por alimentos básicos más baratos como pasta, pan, legumbres y marcas genéricas.

Los expertos califican esto como una "forma silenciosa de inseguridad alimentaria". Las familias logran poner comida en la mesa, pero están sacrificando la calidad y la variedad de su dieta para lograrlo.

Quiénes se ven afectados

Este problema afecta a casi todos, pero la presión es generalizada:

  • Familias de ingresos bajos y medios: Estos hogares están sintiendo el aprieto con mayor fuerza, con menos colchón financiero para absorber los aumentos de precios.
  • Hogares de ingresos fijos: Los ancianos y otras personas con ingresos fijos están luchando ya que los costos de los alimentos suben más rápido que los pagos de apoyo.
  • Consumidores generales: Incluso las personas de ingresos medios informan que la alimentación es su mayor factor de estrés, superando al alquiler y la gasolina.

Qué debe hacer

Aunque factores económicos más amplios como el crecimiento de la población y los costos energéticos impulsan estos precios, puede tomar medidas para proteger su presupuesto:

  1. Vigile los ciclos de ofertas: Las tiendas a menudo repiten las ofertas en un ciclo de 4 a 6 semanas. Abastezcase de alimentos básicos solo cuando están en oferta, en lugar de comprarlos cada semana.
  2. Compre marcas de la tienda: Considere cambiar artículos de marca por marcas genéricas o de etiqueta privada, especialmente para alimentos básicos de despensa como harina, arroz y enlatados.
  3. Verifique los precios unitarios: Mire el precio por 100 g o por kilogramo, no solo el precio total. Los paquetes grandes no siempre son más baratos.
  4. Revise los folletos: Utilice folletos digitales o aplicaciones para planificar sus comidas según lo que esté en oferta esa semana antes de ir a la tienda.
  5. Reduzca el desperdicio de alimentos: Planifique sus comidas para que aproveche las sobras y tire menos comida. Básicamente, esto es tirar dinero a la basura.

Conclusión

A pesar de un ligero descenso en la tasa de inflación, el costo de los comestibles sigue siendo una carga grave. Los canadienses están asumiendo deudas para comer y están cambiando a alimentos menos nutritivos y procesados para ahorrar dinero. La resiliencia financiera se está erosionando para muchas familias, lo que hace que el presupuesto estricto y la compra estratégica sean esenciales para el futuro previsible.

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